Me hice tan somero,
hasta mi piel quema
con sus rayos débiles
con su sol de junio;
De un gris ddenso y brioso
de quema de cañas
apenas fundiéndome
con unas estrofas
en celeste paisaje
escribirte aún
lograron mis dedos,
mis ojos cautivos;
Sueños de suspenso,
lenta digestión,
tu regreso de hada
como prometida
velando mis noches
catando delirios
últimos de mi alma;
De mis ninfas tengo
nepente fugaz
que encanta mi lecho,
que gurado en jardines
aunque finas gotas
sean cual relente